Crónica: Artajona 2015

Publicado: mayo 4, 2015 en Crónicas
Etiquetas:, , , , , , ,

Semanas antes, Natxo Ciaurriz, artífice de esta marcha, advertía que había tramos nuevos, eliminado algunas de las secciones de camino y que la habían hecho más potente.

Otro madrugón y un grupo de Karrikiris junto a algunos Murchantinos más, enfilábamos volantes hacía Artajona.

Nada más llegar, recogemos dorsales y mientras descargamos las bicis, ponemos zapatillas y demás, nos toca ir acercándonos a la salida.

La verdad es que hay muchas pruebas a lo largo del calendario pero si eres de los que disfrutan con las bajadas imposibles, los saltos, las subidas de apretar dientes y la técnica…no hay
alternativa posible: La marcha de Artajona es espectacular!!.

Salimos y nos empieza a adelantar gente.

Me uno a Samuel y Unai, que atravesamos las calles de Artajona tranquilamente, hasta que toca subir lo que Unai califica de “Turruntero interminable”, que es una cuesta adoquinada, que nos ayuda a a entrar en calor.

En menos de un minuto estamos junto al cerco, arriba del todo. Esperamos un poco a que algunos compañeros nos alcancen y cuando escucho el:

-“Venga que ya estoy, vamos!!”

De Samuel, continuamos.

Descendemos por una pista, para atravesar la carretera y enfilar hacia una rampa ascendente por camino, donde Unai va junto a mi y seguido viene Samuel.

Vamos adelantando a gente y con un poco de suerte, llegaremos al primer tramo de sendero sin grandes atascos.

Por fin entramos, a una breve zona ascendente para seguidamente, empezar un descenso suave, que nos interna en un pinar, ya conocido de años anteriores. Yo babeo, mientras Unai va gritando como loco. No se que ha desayunado pero está adrenalítico total… (creo que le ha gustado al chico…).

 

Delante llevamos a 4 bikers y detrás a un porrón. Mientras serpenteamos, disfrutamos esquivando los pinos, con los leves toboganes y los cambios de sentido en equilibrio hasta que llegamos abajo.

Cruzamos un camino y se oye el inconfundible ruido del cambio por doquier.

Ascendemos una pendiente, que recordaba mucho más dura, años anteriores (al recordaba imposible, a decir verdad), y sin embargo subimos sin grandes esfuerzos.

Volvemos a rodar por otro pinar, esta vez en sentido ascendente, con algunas pequeñas trampas, que hacen poner pie a tierra a Unai y correr como un poseso para que el resto del pelotón no le pasasen por encima, mientras grita algo como:

-“Joooodeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr”

En esa sucesión en zig zag, Unai ve a Samuel, dos filas más abajo. No está muy lejos y poco a poco, consigue acercarse y adelantar a gente.

Ya estamos los tres y continuamos ascendiendo por un sendero. Arriba disminuyo el paso, nos reunimos y…. para abajo!!!

La  bajada no es mala, es relativamente ancha (un metro?) y hace una leve curva a derecha. Me lanzo sin frenos y Samuel va leyendo mi rueda trasera, copiando cada movimiento. Unai hace lo propio y aumenta la adrenalina.

Volvemos a subir y alcanzo a un mozo.

Pedaleamos mientas hablo con él.

Va dolorido, en la salida se ha caído y dice que le duele todo.

Nos metemos en una zona boscosa de pinar, con curvas enrevesadas y vamos bajando entre derrapes y suspiros, al sortear algunos árboles que pasan…rozando (literalmente) la cara o el brazo.

Abajo, voluntarios nos indican la dirección a seguir.

-“Un kilómetro de subida….”

Mientras hablo con el chaval, me llaman mis compañeros que ya llegan.

Unai: -“Has visto eso!!?!   Madre que bajada, creía que era broma!! Si íbamos cabeza abajo!!”

Unai, unos minutos después:

-“Un kilómetro? El tipo ese no sabe calcular?, llevamos subiendo bastante más de un kilómetro… ”

Samuel no dice nada. Va cabeceando pero aguanta el tipo como un campeón.

Vamos cogiendo altura y me sitúo. Creo que vamos a empalmar con otra subida que pasa por detrás de una cabaña…

-“Sí, esa es la cabaña. Agárrense los machos, que esta es buena!!”

Coronamos el sendero en cuesta con los dientes apretados y arriba, empieza un descenso serpenteante y no muy pronunciado hasta otra rampa que vuelve a ascender sin gran inclinación.

Al fondo veo otra bajada y aviso:

-“Samuel,esta es la del peralte!!”

Unai se pone tras Samuel que me dice:

-“Avísame cuando llegue!!”

Para cuando termina la frase, estoy en medio del peralte, con la bici totalmente tumbada, a toda velocidad, en medio del giro y bajando, mientras grito:

-“Yaaaaaaaaa”

Samuel y Unai bajan tras de mi como si fuéramos unidos por un cable invisible. La sensación tiene que ser muy parecida a volar…es la bomba!!

Otra subida, más bajadas y de nuevo a subir por un bosque cerrado de pinos en el que las curvas se retuercen para sortear los árboles.

Arriba adelantamos a otro tipo que va roto.

Volvemos a descender.

-“Ahí es donde Bauti, el año pasado se comió ese arbusto!!”

-“Jodoooooo…”

Bajamos haciendo que derrape la rueda trasera en algunas curvas para poder girar mejor, pivotando sobre la delantera y Unai dice que va cogiendo técnica… (como para no cogerla…).

Finalmente llegamos a un camino y al fondo se ve el avituallamiento.

Paramos  y comemos algo mientras charlamos.

En estas viene el chico con el que hablé antes. Dice que se retira. Va muy dolorido y el recorrido lo está maltratando…

Continuamos, cruzando la carretera, para proseguir por una rampa ascendente por pista que nos vuelve a dejar en otro bosquecillo. Sendas y más sendas para arriba y para abajo, hasta que atravesamos la presa. Estamos gozando de tal forma que no es posible plasmar en una crónica.

Una vez atravesada la presa, una voluntaria, nos indica, una bajada, donde descendemos derrapando y con la sonrisa en la boca.

Volvemos a subir, y subir, por interminables senderos. Hace rato que alguien de azul (yo creo que desde el avituallamiento), nos sigue, pero cada vez que intento, aunque sea un segundo, mirar atrás…le falta un pelo para comerme un pino o salir por orejas…

Arriba, rodamos por la cresta a toda leche. Voy primer, tras de mi Smauel y seguido Unai.

Acelero, el sendero es muy estrecho y jalonado por enormes arbustos a los lados, y casi no me da tiempo a nada.

Estoy en el aire… no había visto el salto!!!

-“IiiiiAAAAAaaauuuuú”

No se como, ero consigo girar la bici en el aire, viendo que el sendero hace curva y voy a aterrizar en un arbusto.

Aterrizo con la rueda delantera en el arbusto pero lo salvo como puedo.

Samuel, iba calcando mis movimientos… y hace lo mismo mientras grita y se echa las manos a la cabeza!!!

-“Jajajaajaj que guapo, de la que nos hemos librado!!”

Unai que si ha visto el tema, salva un poco la situación pero aterriza casi en un pedrolo, que salva como puede.

 

En una revuelta, veo que es una chica y aunque en los repechos más duros sufre, está ahí siguiendo el ritmo… que tipa!!

Pasa el tiempo y acabamos entablando conversación entre risas.

Amaya de Alsasua, es una campeona y se une al grupo (un saludo desde aquí!!).

Entramos en una zona conocida como “La Nachada” (donde Natxo… se explayó…) y la cosa se torna aun más dura.

Entre vueltas y revueltas sé donde estoy pero no exactamente… hasta que veo delante de mi una bajada con un escalón…. enorrrrrme y no hay posibilidad de confusión (lo recuerdo muyyy bien).

Estamos en la Nachada!!

Descendemos entre pinos jóvenes intentando no comernos ninguno, hasta que llegamos a una rampa. Si, si llegamos arriba…. no…. la rueda delantera en una piedra… pie al suelo. Vaya hombre.

Aqui no se puede volver a montar. Toca remontar unos metros “a pata” para volver a montar y poder arrancar.

Entre equilibrios y subidas potentes terminamos la sección, disfrutando como enanos para volver a pista.

Poco dura el terreno amplío y nos metemos en otro sendero con algunas subidas cortas pero potentes y una bajada (río piedras con grietas) donde realizo la trazada que mejor considero, mientras Unai…. hace una distinta…

Unai: -“Uffffffff Uffff ufff ufff, aqui a mi lado he visto la rueda trasera en el salto, aquíííííííí a mi lado!!!!!!!”

Vamos agradeciendo a todos los voluntarios su labor, y en una de esas por poco me caigo a una acequia.

Casi hincando rodilla en tierra, y según palabras de Unai, hago una doble chicanne, tumbando a lo Valentino y sorteo el tema.

Ya se ve Artajona al Fondo y casi que entra pena… no quermeos que se termine, pero esto es así.

Descendemos por una pista y por un corto senderillo acabamos en el pueblo, entrando sonrientes en meta.

¡¡Que mañana hemos pasado!!

Nos despedimos de  Amaya y comemos el bocata de Chistorra que nos hemos ganado mientras vemos llegar a otros participantes y animamos a algunos de nuestros compañeros que llegan.

Volvemos a casa, tras agradecer a Natxo, Ramón y el resto de integrantes del Club de Artajona, su siempre cálida bienvenida, una ruta inigualable y el facilitarnos una mañana que echaremos de menos… durante todo un año.

 

 

 

comentarios
  1. Natxo dice:

    Preciosa crónica donde se reflejan emociones vividas . De las que nos hacemos una idea de lo disfrutado,un placer hacer disfrutar a los amigos de Murchante. Como siempre se agradecen los elogios y espero que pueda disfrutar de vuestro evento e intentaremos ir acompañado de algún cabestro de la zona.Un abrazo a esa gente tan grande de Murchante y asta otra aquí estamos cuando queráis…..Gracias por venir y hacernos participes de vuestras emociones.

  2. Ramón dice:

    Gracias, majos!!! Da gusto preparar esta prueba para contar con bikers como vosotros, gente que de verdad aprecia este deporte y el esfuerzo que hay detrás de una carrera como esta.
    ¡Suerte con la Night 2015! Un abrazo.

Deja un comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s