Crónica: Bardena, fría Bardena…

Tras una fallida campaña “whatsapera” llamando a filas a muchos Karrikisirs frioleros (es una subespecie muy extendida), en el parque aparece Guillermo, Roberto, Marta (que si, de verdad…creedme…), Dani  yo (Iñaki), a ver sino como te lo estoy contando…

Bajamos hacia Tudela con un pasmo del quince.

Marta dice que al salir de casa marcaba 3 bajo cero, pero tras salir del pueblo, creo que hacía aun algo más de frío porque DOLÍA (y no es ningún tipo de expresión figurada).

Si el fin de semana anterior, con la niebla, el frío era como una torta, esta vez no se si es igual o peor…

Antes de que den las 8:45 estamos en el puente del Ebro, donde Diego, Cesar y Patxi (que ya empieza a ser un fijo en el pelotón), nos esperan.

Empezamos a rodar junto al Ebro y minutos después estamos en la recta de Arguedas, desde donde alcanzamos una pista, paralela a la carretera.

A mitad de pista nos vemos inmersos en la niebla (para no perder costumbre). La falta de referencias,  el frío y la longitud de la recta hacen de este tramo, una zona que queremos pasar cuanto antes, en busca del ansiado sol.

Por fin, llegamos a Arguedas punto donde comienza la ascensión a la ermita de la Virgen del Yugo.

Empezamos a ascender tranquilamente y sin forzar, pero cuando llevamos cosa de un kilómetro ascendido, a Cesar se le calienta la mollera y nos pone  mas firmes que una vela, apretando dientes y resoplando cual Miuras en San Fermín…

Ya en el Yugo, reunimos el grupo y proseguimos, ahora en sentido descendente, hacia el plano.

Poco más de dos kilómetros después de bajar del Yugo, llegamos al cruce donde que marca “hacia el embalse del Ferial”.

Por animales racionales que digan que somos (al menos algunos…), los instintos primarios fluyen a sus anchas cuando anuncias que a menos de 7 kilómetros toca bocadillo.

El que no podía, de repente anima el ritmo y encima sonríe. El que podía se pòne en cabeza y compruebo con una sonrisa, cómo el marcador desvela un ritmo superior…

Nada más llegar al restaurante del Ferial, dos niños en la tele, se desgañitan la garganta. Ha salido “el gordo” de la lotería.

Vamos, Otro año de salud…

Al poco, el regente del local, saca unos bocadillos que a primera vista parecían la pértiga de Serguéi Bubka   pero
nos esforzamos y damos buena cuenta del elemento, y de un café… y porque alguien dijo de levantarse de allí…

Atravesamos la presa y entramos en el plano, con la vista puesta en el horizonte, donde una fila de árboles indica donde termina y el terreno cae hacia el Vedado de Eguaras.

No pasa mucho tiempo, cunado estamos bajo el Castillo de Peñaflor, en el fondo del Vedado, haciéndonos fotos.

Arrancamos de nuevo y tras una pequeña senda entramos en una pista que nos conduce hacia Castildetierra.

Casi al llegar, hay que atravesar el barranco (con agua). Normalmente, bordeamos el “río” hasta un punto donde se cruza con cierta facilidad pero observamos que una ladera se ha desplomado cortando el sendero, por lo que nos la jugamos atravesándolo por otro punto.

Con el barranco a nuestras espaldas, continuamos hasta la pista que rodea el polígono de tiro y que lleva a la mítica formación bardenera (Castildetierrra).

Son casi las 12 del medio día y en los charcos, que están al sol,  hay bloques de hielo del tamaño de cajas de zapatos… (menos mal que no nos hemos caído al cruzar el barranco!!!!!!).

Atravesamos la carretera del polígono,  y continuamos hacia “los Aguilares”, para tomar un pedregoso camino que… han arreglado (ya era hora, la verdad). 

Desde la recta de Arguedas, volvemos a meternos a la pista que nos lleva, junto al Ebro, a Tudela.

En el puente del Ebro, algunos de nuestros compañeros se despiden, mientras el resto de la manada, atravesamos Tudela por el Muro y la plaza de los fueros (somos unos cotillas, la verdad), mientras Marta sufre de no poder salir en la procesión y tocar las campanas (vamos, salir en bici y estar en una terraza, “cuchufleteando” con la amiga “Poppins”).

Unos minutos después estamos en Murchante, tras 85 kilómetros de bonita y fría ruta.

El fin de semana que viene, toca ruta, nueva y que promete… (QUE GANAS TENGO!!!)

P.D: Feliz Navidad y Gracias a tod@s los que nos seguís semana a semana en este blog Karrikiri

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Crónica El Ferial

Otro domingo más, y fieles a nuestra cita, una salida Karrikiri más.

Hoy tocaba el Castillo de Peñaflor, pero dado las últimas lluvias de estos días, preveímos que habría mucho barro en esta zona y decidimos cambiar el itinerario dirección “El Ferial”.

El día pinta bien, no muy frío, nada de aire, – bien, bien-.

En Murchante se juntaban Enrique Simon, Cesar (Cope) y Guillermo, ya en Tudela nos recogieron a Diego y a mi Bauti.

Cruzamos el megacaudaloso Ebro, que no esta al máximo nivel de los últimos días pero baja con coj….. con fuerza.

En la otra orilla, seguimos por el camino que va paralelo al río dirección Arguedas.

Este tramo es tranquilo y aprovechamos para ponernos al día, pues nos juntamos varios componentes del club que hacia mucho que no coincidíamos.

Ya en la recta de Arguedas decidimos seguir por esta por evitar posible barro.

Por fin nos plantamos en la primera subida del día, detrás de la cooperativa agrícola encaramos una subida que ya coge cierto nivel dirección el Yugo.

Nada mas empezar Guillermo marca un buen ritmo que nos obliga si queremos seguirle a esforzados en condiciones.

Todos con buenas sensaciones nos plantamos en el Yugo y comenzamos la bajada.

Como no, aquí a disfrutar, y nos lanzamos dejándonos ser arrastrados por la fuerza de la gravedad y sin oponer ninguna resistencia (Vamos que bajamos a toda leche, jejeje).

Casi sin darnos cuenta y con buen ritmo nos plantamos en El Ferial.

Tomamos un café, barrita y vuelta a casa.

Vamos bien de tiempo y decidimos volver por otro camino.

Cruzamos la presa y encaramos hacia el Plano para volver a aparecer al Yugo.

En los primeros tramos, nos encontramos bastante barro en el camino, lo que hace que sea hasta divertido el constante cambio de dirección y salidas-entradas del camino esquivando el barrizal que nos íbamos encontrando.

Sin darnos cuenta nos plantamos en la parte de atrás del Yugo justo en la cuesta que hacia unas horas bajábamos desenfrenados ahora había que encararla de subida.

Rápidamente me pongo en posición, me encuentro bien y tengo ganas de un arreoncillo, así que bajo unos piñones, agacho cuerpo, sujeto manillar y arriba.

Como se disfrutan estas subidas largas y tendidas.

Llego arriba, con el pulsumetro algo desbocado y al poco aparece el resto, reagrupamos y seguimos dirección Arguedas.

Todos vamos con ganas, pues ahora toca un par de bajadas buenas, en asfalto, donde se puede coger buena velocidad punta.

Nada mas salir del yugo se nos planta una furgoneta delante y ni nos deja coger velocidad ni pasarle, por lo que bajada perdida.

Venga no pasa nada ahora viene la siguiente.

Aun no estábamos a mitad de cuesta y otras dos furgonetas bajando, ala, a frenar y adiós cuesta.

En fin, cosas del directo, volvemos por la recta que denominamos Petronor y paralelos al río vuelta a Tudela.

Cruzando el Ebro, Cope que parece que va animado comenta si subimos la cuesta del cristo. Dicho y hecho vamos allá.

Comenzamos la subida y aquí Cope coge la delantera, sacando su espíritu épico de ciclista de carretera nos sube hasta arriba a muy buen ritmo.

Ya solo toca lavado de bici y regreso a casa, justo en el momento que empezó a llover.

Total 70 Km. Y Tres horitas y media de ruta bardenera.

 

Senderos de la Bardena

Hoy toca una de las rutas más bonitas del calendario, “Los Senderos de la Bardena”.

Ruta que discurre por la Bardena Negra y nos lleva por una infinidad de senderos bastante cerrados con subidas y bajadas muy divertidas.

Para realizar la ruta nos juntamos:

            – A mi izquierda, con Maillot amarillo, por parte del club “Manolete” Lete, Tarea,y Toñin.

– A mi derecha, con Maillot negro y fucsia, por parte del club “KarrikiriBTT”, Guillermo, Diego Tudela y yo Bauti.

A las 8:00 AM ya estábamos rumbo al comienzo de nuestra ruta.

Entre preparativos y demás nos ponemos a rodar a eso de las 9 y comenzamos la primera ascensión del día.

Tenemos que recorrer unos 6 o 7 km por pista casi todo en ascenso, para llegar al primer sendero.

Por fin el gps pita, marcando desvío a la izda., indicando el primer sendero del día.

Comienza en bajada, y prácticamente todo el recorrido va a ser sobre bastante hierba, que con la humedad de la mañana, hace que este muy resbaladizo apareciendo la primera caída del día (Hoy era un día que presagiaba bastantes caídas).

El sendero estaba bastante cerrado y constantemente las ramas se enganchaban en los cuernos de nuestros manillares provocando giros bruscos en la dirección obligando a mantener con fuerza el manillar.

Llegamos a la primera bajada de sillín al pecho, pero antes de tomarla nos paramos y vemos que la bajada esta cortada, han pasado una tubería y no podemos bajar, así que continuamos a pie.

Sin montarnos tenemos que subir una ladera bastante empinada, para salir otra vez a pista y seguir al siguiente sendero. Aquí algún valiente intenta subir dicha pendiente montado, lo que propicia la segunda caída tonta del día.

Ya estamos otra vez en pista y rodamos hacia nuestro segundo sendero.

Llegamos a el y nada mas entrar llega la tercera caída del día, y un poco mas adelante en una pequeña pero empinada subida llega mi caída (no iba a ser menos, jejeje) la cuarta.

Entre risas vamos avanzando por un sendero que pica en subida y te mantiene las pulsaciones a nivel alto, pero por el contrario la belleza del sendero nos hace disfrutar como locos y sacar nuestra parte más técnica.

Ya salimos del sendero nuevamente a pista, y contabilizando 5 caídas, pues antes de acabarlo se produce otra mas.

Seguimos camino y pasamos delante de una cabaña de cazadores, donde una división del club BTT de Ejea estaba preparando un almuerzo.

Paramos un poco a hablar con ellos y nos comentan que hacia el siguiente sendero que nos dirigimos esta lleno de cazadores y que no creen que podamos entrar, pues están al jabalí de resaca y es muy peligroso.

Decidimos continuar con nuestro plan, pensando que no seria para tanto.

Tarea nos empieza a demandar esas bajadas en sendero que le habíamos prometido pues estaba ya canso de tanto subir. Dando alardes de mi me memoria, le digo, “No te preocupes, ya llegamos, las subidas ya están hechas, ahora es todo bajada”.

Y si, comenzamos una larga bajada que acabo en el principio de una laaaarga subida, (jejeje no me acordaba de esta).

Subimos a buen ritmo y decidimos parar arriba a comer algo, para empezar con el tercer sendero.

Una vez arriba vemos un par de coches de cazadores, les preguntamos a ver por donde están. Nos dicen, que en los senderos que queremos hacer están con los perros, que es muy peligroso pasar.

Vaya fastidio, nos quedaba la mejor parte con un par de bajadas espectaculares.

Decidimos no arriesgar y volver a los coches, con mal cuerpo por no poder acabar la ruta.

Según estamos regresando vamos pasando por diferentes puestos de caza.

Antes de llegar a los coches pasamos por un cruce en el que nos marca -Sancho Abarca 12km-, nos miramos y rápidamente decidimos ir allí, era pronto y necesitábamos quitarnos el mal cuerpo, así que rumbo a Sancho Abarca.

Comenzamos con una larga subida que nos lleva a una zona de llaneo que unido al viento que llevamos a favor nos hace rodar muy rápido.

Una vez en Sancho Abarca tomamos un café para entrar en calor y vuelta.

Camino al coche sufrimos lo que ya teníamos previsto, viento, mucho viento, lateral y frontal, así que tuvimos que apretar para acabar.

Al final, bonita ruta “a medias”.

Totales: 58 KM,  Tiempo en movimiento 3:30 y 596 mt. de desnivel + acumulado.

Crónica: Bardena negra con los promesas.

El objetivo de esta temporada para nuestros “promesas” era claro:

Que terminen la cicloturista de Cintruénigo sin morir en el intento.

Para ello, las salidas han tenido una progresión tanto en dureza como en distancia y hoy era el examen final.

Hace unos días, les mandé un e-mail, indicando que sería bueno que trajesen barritas, bebida isotónica… y

algun@ respondió haciéndome  ver que más que animarles, les estaba acoHonando…

Bueno… mejor ir preparad@s mentalmente, no? pues eso.

En el parque nos congregamos:

Guillermo, Dani, Chelu, Marta B., Roberto, Juan Carlos, Andrés A., Cesar A., Arancha, Merche, Sara, Diana, Inés M., David, Lorena, Germán y yo (Iñaki)

Perdonad si se me ha olvidado algun@, pero esto parecen ejercicios mentales para recordar a todos…

Al llegar a Tudela, nos esperaba David, alque ya conocemos por acompañarnos un par, o tres, veces, que bien que la gente repita…

Atravesamos Tudela, algo tarde, y llegamos al puente del Ebro donde Inés había quedado con un compañero suyo y yo con Billy, que nos escribió un comentario en la web, pero… porque no ha podido venir, o porque nosotros llegamos tarde… no está. Otra vez será…

Vamos en dirección al hotel “Aire de Bardenas” por una pista ancha, que poco a poco, estrecha y  alinea junto a la carretera de, Ejea de los caballeros.

Camino a veces, sendero otras, está plagado de toboganes en los que alguna afina la garganta a grito pelado, con cada bajada repentina…jijiji (que potencia vocal tiene la chica…).

Continuamos, para cruzar la carretera , y dejar a nuestra izquierda el camino que conduce al “Balcón de Pilatos”.

Nosotros seguimos tobogán arriba y abajo, amenizados por la soprano que nos acompaña.

Hay que decir, que era la primera vez que metíamos a “l@s promesas” en terreno técnico, y que pese a las dificultades intrínsecas de la ruta,  salieron tod@s, con una nota muy alta de las trialeras, terraplenes y toboganes a los que los enfrentamos.

En un momento dado, Diana, me comenta:

-“Es que en ese escalón, la bici no cabía…” jijiji

Terminamos la zona de trialeras y cruzamos la carretera.

Frente a nosotros, el desafío del día: “La plana de la negra”.

Nuestr@s inocentes acompañantes, a pesar de temerse algo así, no saben a donde van exactamente y no ven la cuesta que cruza la meseta en diagonal y que es perfectamente visible desde donde paramos a reponer fuerzas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Antes de llegar, les indicamos lo que hay para que no les pille de sorpresa.

Comienza la ascensión y cada uno sube como puede, pero ya lo decía Samuel:

-“Un Karrikiri no se rinde nunca, si es necesario pedalea con las manos!!!!

Por cierto, donde estaría Samuel… (dicen que lo han visto por la calle Laurel de Logroño… aunque solo son rumores…).

Arriba, todo el mundo llega sin bajarse de la bici (magnífico!!!!!).

Emprendemos la bajada, tras la que volvemos a subir por un terreno rompe piernas. Es en esta zona donde algun@ se empeña en inspeccionar los distintos tipos de rocas del suelo y por varias ocasiones, descabalga de su montura para verlas de cerca. Eso sí, la forma de bajarse de la bici es un poco… brusca y acompañada del consiguiente grito… menos mal que debe ser de cuerpo duro, porque se levantaba como si nada y no se le oyó quejarse (es que estas Karrikiris son mas valientes que los Legionarios…)

Posteriormente unos cuantos de los experimentados, también acabarían por los suelos o tatuándose un pedal en la rodilla a base de “impresión por impacto”.

Llegamos a los sembrados y los atravesamos por la zona donde están las marcas; para no fastidiar el ralo y poco espeso cultivo que algún agricultor aun se empeña en cultivar allí.

Vamos vigilando las caras de “l@s promesas”, porque ahora ya han hecho más desgaste y este terreno va mermando fuerzas.

Descendemos por unos cañones, de tonos ocres que no se sabe si te trasladan a Arizona, Marte o directamente a  la propia “Bardena negra”, a la que pertenecen, pero parece increible que semejante paisaje tan árido, pueda acaparar una cantidad de belleza tal, sin necesidad de vegetación, agua o más elementos que lo adornen.

Saliendo del último cañón, nos detenemos para que se repongan las fuerzas. aun queda distancia hasta casa y no es cuestión de que pasado lo mas duro, se nos quede la gente tirada por una bajada da glucosa.

Reemprendemos la marcha y el camino se va haciendo mejor, más ancho y con menos curvas. Todo ello unido a que vamos bajando, permite descansar, rodar más rápido y ver que las caras de algun@s, antes rojas, se relajen y vuelvan a tornarse de su color habitual.

Alcanzamos la carretera de Tauste y la atravesamos para rodar por el camino que discurre junto al canal.

Llegados a un punto, el camino atraviesa un hilo de agua (no llega a río) y desmontamos para atravesarlo.

Alzanzo la otra orilla, y ayudo a pasar una bici, una persona, otra bici… y así van pasando unos y otr@s…

El ultimo es Chelu y yo, como buen compañero, me dispongo a ayudarle pero él  me tenía reservada una sorpresa digna de las mejores películas de Kung Fú (habeis visto Tigre y Dragón…?).

Paso su bici y le doy la mano para que salte, pero para cuando me quiero dar cuenta, desata su famosísimo ataque de cabeza y la emprende a cabezazos contra mi en pleno vuelo, haciendo un picado en el que deja caer sus mas de cien kilos sobre mi… (que de suerte llevaba casco, porque si no lo cuento… vamos…).

Por todo lo cual digo: Somos Karrikiris , SI, una raza de toro, VALE… PERO NO HAY QUE TOMARSE LAS COSAS TAN AL PIE DE LA LETRA HOMBREEEE… (que después de dos spidifen, aun no soy persona…jijiji).

Seguimos el camino para pasar por debajo de Fustiñana y llegar a la rotonda en que empieza la carretera que va a Cabanillas.

No sabemos como estará la presa del Bocal y si se podrá pasar por encima, así que optamos por acercarnos hacia Ribaforada y empalmar con el camino que hay junto al otro canal y que nos dejará en el puente de entrada del Bocal.

Salimos de allí para meternos por una pista, en la que el viento nos da de frente.

Los kilómetros ya pesan en las piernas de algun@s, pero increiblemente continúan sin desfallecer.

Aparecemos en el puente de la Azucarera (el que da a la rotonda de Sabeco, Simply o como le quieran llamar ahora…) y atravesamos Tudela (de forma poco ortodoxa…….), para pasar por la plaza nueva, el paseo del Queiles y el víal.

Llegamos a Murchante tras 70 kilómetros de buena compañía, bonita ruta (y algún que otro grito agudo…jejeje).

Por tanto podemos certificar que nuestras promesas, están perfectamente preparadas para la cicloturista de Cintruénigo.

P.D: ACORDAOS DE QUE ESTA SEMANA SIN FALTA; QUIENES QUERAIS APUNTAROS, DEBEIS DE INGRESAR EL DINERO EN LA CUENTA DEL CLUB. EL JUEVES SE REALIZARÁN LAS INSCRIPCIONES (17€ federados y 20€ los NO federados).

Recordaros también, que este próximo fin de semana, vamos a Pamplona a la “Sierras de la comarca“. Fermín está preparando comida en su sociedad tanto para los participantes, como para acompañantes, por loq ue quienes os animeis a ir, decídnoslo cuanto antes proque hay que comprar comida y demás… POR FAVOR NO LO DEJEIS PARA ULTIMA HORA.

Este fin de semana: (22 de Mayo de 2011)…Rectificación: Subida a la Bardena Negra

Si en un principio, la ruta a realizar iba a ser la subida al Buste desde la vertiente de Borja, los participantes, reunidos en el punto habitual de salida, hemos decidido cambiar la ruta en el último momento, optando por hacer la subida a la Bardena Negra.

La salida partía, como es habitual, de Murchante y tras bajar a Tudela por los caminos habituales. Cruzamos el Ebro y tomamos la pista que nos lleva a pasar junto al hote “Aire de Bardenas”. Tras dejarlo atrás, continuamos por la divertida senda llena de toboganes hasta la subida que lleva al Balcón de pilatos, que tambien dejamos atrás (a juestra izquierda). Nos dirigimos en dirección Ejea de Los Caballeros, hasta que en un momento dado cruzamos la carretera y nos encaminamos a la subida de la plana de la negra que pone a cada uno en su sitio.

Una completa bajada, que incluye paso a través de campos labrados, trozos de caminos llenos de toboganes  y un magnífico paisaje Bardenero, nos hacen el acercamiento a Fustiñana mas ameno.

A la vuelta, el cierzo ribero, nos hace trabajar ya que nos toca de frente, lo cual hace que los relevos  trabajo en grupo permita avanzar con mayor facilidad.

Tras llegar a Eroski, tomamos el camino que nos deja en la “vía verde del Tarazonica” y que nos permite llegar a casa tras casi 70 kmts, y cobrarnos las frías cervezas de cada fin de semana.

P.D: Desde aquí animamos a nuestros nuevos integrantes, Chevi y Victor, que pese a no estar acostumbrados a realizar rutas de esta longitud, han aguantado como titanes.

Si deseas ver la ruta tomada en GPS, uedes pulsar AQUI.