Crónica Lerín: Dos tullidos sobre ruedas

Llegábamos a Lerín sobre las 8 para que la secre no se pusiera nerviosa (le gusta llegar con tiempo).

La expedición constaba del siguiente ejercito Karrikiri:  Guillermo, Marta, Samuel, Roberto, Feliciano, Diego y yo (Iñaki). A los que se nos unía Aitor Alfaro.

Tras proceder con el trámite de recogida de dorsales y tal, vamos a por las bicis y nos plantamos en la salida.

Dicen que seremos unos 380 en tomar la salida.

La organización lidia con algún problemilla de última hora pero, la verdad es que lo solventan muy rápido y nos dan la salida.

Se produce una estampida y todo el mundo me adelanta por todas partes. He perdido a todos.

Acelero y nada más salir de l pueblo hay una subida. Voy recuperando puestos y veo a Diego, Samuel y Aitor. Feli y Roberto están más adelante y no puedo alcanzarlos. Es casi una subida al sprint de un par de kilómetros (calculo yo…).

Miro atrás y veo a Samuel. Lo he adelantado? Iré con él.

Nos adelanta Aitor y empieza el sendero. Aitor va tres puestos delante de mi y justo detrás va Sam.

La cosa se relaja un poco y empiezo a disfrutar en el primer sendero que discurre paralelo a un pinar, pero al poco otra subida, fuerte pero corta (de unos doscientos metros).

Miro atrás y no lo veo.

Sam: -“Estoy estoy, venga!!”

Hemos llegado arriba del cabezo y en llano la gente sigue yendo a saco.

Unos voluntarios nos indican cambio de dirección a la izquierda y precaución. Se donde estamos y lo que toca (se lo intenté advertir a Marta para que no le pillase tan de sorpresa, pero una vez metido… sé que le va a pillar…hombre que sí…jijiji). Viene más atrás con Guillermo, así que… se prepare…porque solo acaba de empezar…

Bajada, bajada…seria con varias curvas, la gente derrapando con una o ambas ruedas y público / fotógrafos apostados a los lados buscando imágenes.

Si algo se nos da bien al “dúo calavera” es bajar y tras la última curva, Samuel me grita, sin freno!!!

Y nos dejamos caer a tope por ese minúsculo sendero, mientras busco la forma de no tragarme al de delante (que va parecido, pero… le veo poco seguro…).

Toca girar a la izquierda y pasamos un par de toboganes para girar inmediatamente a la derecha. Aquí empieza lo duro realmente.

Nos meten en un pinar cerrado, en el que discurre un sendero, co mucha curva en un continuo rompe piernas.

Solo se oye, la respiración del personal dándolo todo…

(Al acabar Diego que iba unos metros delante, me dijo que escuchó mi carraspear de garganta!!!) Eso es concentración y una muestra de lo calladito que iba el pelotón…

El terreno es duro y aprovechamos los escasos segundos de bajada para tomar aire y encarar la siguiente subida en un proceso que se repite de forma continua, con algunas pendientes realmente fuertes.

En una de ellas, Aitor, resbala o cae y le adelanto. Viene inmediatamente detrás de nosotros.

En un repecho, me adelanta David Irigoyen, Ibaigorri muy majete, y me saluda.

Sigue una bajada y yo respiro al pasar por un punto en el que rozo la corteza de un pino con el manillar (por sendero y a buen ritmo…). Oigo a Samuel

-“Uyyyyyy”

Y seguido…..

Rsssssssssssssssssssssssssssssssssssss.

Sam:- “El detrás se ha aoistiado”

Yo:-“El del derrape??”

Sam:-“No has oido después el “clonk” contra el pino??”

Yo:-“No…”

Sam:-“Se ha dao, se ha dao…”

Salimos de tres o cuatro pinares contiguos, separados entre si por un camino y empieza una bajada donde se indica la bifurcación para que decidamos si se elige el itinerario corto o largo (20 kmts vs 55 Kmts).

Puede parecer que el corto no era nada pero, alguien del grupo dijo después que en ese punto estuvo pensando si terminar la corta y dejarlo ahí… CUIDADIN (que no se lo había escuchado nunca…).

Me acuerdo perfectamente de ese punto porque hace dos años , embarrados,  Roberto y yo, participamos y yo “volé” poco más adelante.

Giramos a la izquierda y ahí está… gente, en los puntos más… jugosos / peligrosos….jejeje

Un voluntario me dice:

-“Bajada fuerte y curva cerrada seguido!!!”

La bajada la recuerdo, son unos dos metros casi verticales en los que no hay que frenar mucho y una curva muy cerrada justo abajo.

Este año, lo supero sin problema y Samuel me sigue sin perder un metro. Aitor está unos metros detrás.

Un par de giros más y subimos un sendero que se que lleva… a la tranquilidad…

La tranquilidad son pistas/caminos… normales…

Miro atrás y no veo a Aitor.

Vamos rodando tranquilamente y Sam marca el paso. No ha entrenado mucho últimamente y dice que no puede ir mucho más rápido pero… es que va muy bien!!!

Voy mirando atrás y ni noticias de Aitor… hasta que a falta de 500 metros para el primer avituallamiento nos grita desde detrás. Va rodando rápido.

Conforme nos acercamos al avituallamiento, Samuel me dice:

-“Fijate, NO PARA NADIE!!!…”

La gente parece que se está jugando el campeonato del mundo

Ya juntos los tres, comemos un trozo de plátano y bebida.

Salimos ya repuestos cuesta arriba y veo delante a David. Estoy fresco y voy a por él. Lo alcanzo, y charlamos mientras acaban de subir Samuel y Aitor.

Sam:-“Ya , venga!!”

Me despido d e David y aceleramos.

Yo:-“Aitor?”

Sam:-“venía detrás…”

Miro y no lo veo…bajamos ritmo… esperamos… pero no viene.

Sí, ahí viene… venga…

Estamos así varios kilómetros, por terreno rompepiernas, pero Aitor va muy justo. Ya nos pillará en el camino…

Por fin llegamos a una pista que conduce a un cabezo/pinar y rodamos tranquilamente. Al fondo le veo. Bajamos el ritmo pero no va acortando distancia, hasta que llegamos

al inicio de la subida. Sendero, repechos y apretar dientes…

Empezamos a subir y aquello inclina cada vez más hasta convertirse en un sendero/cuesta que supera ámpliamente el 20% (no se cuanto, pero bastante más del 20%). Suerte es corta…

Voy ganando metros y oigo a Samuel jurar. Se le ha salido la cadena.

Yo:-“Te espero arriba…”

Sam:-“Si, sigue…”

Arriba hay gente animando (pero animando como si fueran hinchas de verdad… que gusto de público!!!). Arriba el sendero continúa subiendo pero y a de forma “civilizada” y en dos minutos tengo a  mi compinche detrás.

Continuamos ascendiendo, de sendero en sendero hasta llegar a la cumbre y empieza una bajada por pista estrecha que termina en un santiamén para volver a ascender por sendero.

Y bajamos… y volvemos  a subir y subir y subir….

Pillamos a un par de tipos. Uno de azul con una Canondale y uno de verde.

Charlamos con ellos mientras terminamos la subida y hacemos grupo.

Toca bajar y en una de las curvas, está la alfombra de cronometraje. Seguimos bajando por un sendero hasta que se abre y pasamos a una pista.

El de Azul, se pone primero, yo segundo y Samuel tercero. Al de verde lo hemos perdido en algún momento y no me he dado cuenta.

Tira un par de kilómetros y como no cede, le digo, adelantándolo:

-“Voy, te relevo!!”

Y justo en ese momento, curva y pista buena.

Un kilómetro más adelante está el avituallamiento.

Estamos un ratillo pero, de Aitor ni noticias, así que seguimos.

Nos meten en un sendero, del que tengo recuerdos 2encontrados”.

Por un lado recuerdo que era muy técnico y divertido (tal vez un pelín… peligroso??) y por otro que en la edición anterior, ahí me saltó un “plastón” de barro, al ojo, que tuvieron que atender los chicos de la DYA.

Hoy no ha llovido así que… no hay peligro de barro!!

Voy delante. Miro atrás y veo que el de azul va haciendo la goma y apretando dientes.

Yo: -“Vais bien??”

Sam:-“Sí, tira…”

Azul:-“Así pero no más… voy a tope…”

Yo voy disfrutando. Vámos rápido para ser sendero pero voy muy fresco y estoy gozando.

En un momento dado, el terreno “desaparece”. Hay una cuesta abajo de unos dos metros muy vertical. Detrás escucho:

-“Ahhhhhhh, la bolaaaaa”

Mi rueda delantera ya está bajando y ya no tengo claro si volví la cabeza a mirar al de azul… pero si que sé, que el sendero, de un palmo de ancho, tiene a mitad de cuesta una piedra. Lo justo para que el grosor de la rueda pase por el resto de sendero… y  es tarde…

Todo se ralentiza y estoy volando

-“Que pifloyo me voy a meter…”

Caigo de cabeza con todo el peso en el hombro derecho…

Brrrrrrmmmmm!!!!! auggghhhhh…

Creo que me he roto el hombro… Mierda!!

A ver si me puedo mover…

Sam:-“Estas bien? Iñaki….”

Yo:-“Arggggggg. Me he hecho daño… Daño de cojones…..”

Consigo separar la cara del suelo y me pongo de pié. Me duele desde la cintura, al cuello…

Aparecen dos cliclistas y tengo que quitar la bici y mi cuerpo del sendero… otros dos y otros más…

Apoyo, mi mano derecha sobre el antebrazo izquierdo…. y pruebo a mover la mano, moviendo la muñeca.

Puedo usar el ratón… ufff, no es tan malo…

Intento mover el brazo… ¡¡DOLOR!!…

A que me he dejado la clavícula ahí…

Muevo, muevo y decido mover… hasta que se mueve… hombre que si se mueve… me hace poner caras parecidas a las del feo de los Calatrava pero… se mueve…

Ahí no va a venir nadie a por mí…

El de azul está sentado y dice que no puede continuar… hasta que pasados unos minutos decide levantarse e intentarlo…

En ese momento aparece Aitor, que no se entera de nada, como es normal (no ha visto nada y yo ya estoy esperando al de Azul).

Monto en la bici y cada bache es como si me clavasen un florete en el hombro… madre madre…

Llega una cuesta arriba, nada, corta… tengo que tirar del manillar para hacer fuerza y creo que me voy a desmayar… me mareo… “Cagüen todo” que dolor…

Pero por fín estoy en la pista junto al río. Sé que quedan unos 16 kilómetros hasta meta…

A samuel se le empiezan a subir las bolas (los gemelos….) y va aullando…

Vamos a ritmo tranquilo, porque el dolor es considerable pero Aitor vuelve a quedar atrás y lo perdemos… pero Ahora no puedo esperar.. voy roto… literalmente.

Llegamos a la parte baja de Lerín y hay unos chavales en un avituallamiento.

Samuel, tiene mucho dolor y tiene que bajar de la bici.

Aparece Aitor y se va por delante…

Samuel vuelve a montar y seguimos despacio.

Atravesamos un corto sendero  en el que vuelvo a marearme y volvemos a una pista cuesta arriba. Allá va Aitor.

500 metros después estoy junto a Aitor, que decide ir a la plaché (si es que…) mientras yo pregunto por ambulancia y me dicen, que, arriba, en el pueblo.

Samuel me dice:

-“Venga subimos y que te miren eso…”

Yo:-“quedan 4 kilómetros no?? Venga, hay que terminarla…”

Nos vuelven a sacar por una pista y empieza una cuesta suave. Adelanto a uno, a otro… mientras voy recitando algo parecido al título de un libro escrito por un tal Salman Rushdie.

No es que jure. es que no lloro por vergüenza.

Y de repente Samuel se pone a Bailar la Yenca!!!

-“Para, para , para, paraaaaaaaaa..!!!!!!, Se me ha subido el muslo, y la bola  ARRGGGGGG, y se me ha bloqueadooooooo, la rodilla!!! Ayyy!! Ayy!!!!!”

No puedo atenderlo. Bajo de la bici con el brazo colgando. Tengo el cuerpo como si no hubiera andado en bici pero el hombro… como si lo hubieran pasado por una turmix…

Me río… es tristemente cómico…

Samuel tirado en el suelo tripa arriba, cual cucaracha tras el impacto del insecticida y yo de pié mirándolo, pero no puedo hacer nada.

Yo:-“Sam, nos volvemos, llegamos al pueblo y subimos como sea, no pasa nada, venga…”

En esto pasa un tipo y ve la escena. Va roto, el pobre y para. Le da el botellín de acuarius a Samuel y le dice que se lo eche por las piernas, que le aliviará…

-“Uhhh?”

E increíblemente… Samuel, cual Lázaro, vuelve a andar.

Sam:-“Venga que la acabamos…”.

Ahora vamos por un camino en buen estado y dejo el brazo apoyado sobre mi muslo para que, el hombro, no soporte el peso,  con lo que casi no me duele, y me da pena Samuel.

Queda una cuesta de un par de kilómetros…

Sam:-“Vete, si quieres esperame arriba o sigue y que te miren el hombro anda…”

Sam va en molinillo y yo en cuanto tengo que agarrar el manillar con ambas manos, vuelvo a sentir la necesidad de maldecir todo lo que se me pasa por la cabeza…

Llegamos arriba y vuelve a cerrarse en un sendero…lleno de raices de árboles…  Esto es una penitencia que ya quisiera algún sevillano en semana santa… (ni una bula papal quita tanto pecado…).

El sendero termina en una serie de toboganes con raíces que ya me hacen gritar a cada salto y Samuel me anima, hasta que por fín llegamos al pueblo y atravesamos una pasarela metálica.

Continuamos por calles cuesta arriba y nos avisan. de que llega, lo que Aitor después llamaría: “El turruntero de este pueblo”

-“Dale, Dale!!!”

Yo:-“Venga Samuel que ya estamos Venga, fuerte!!”

Aprieto dientes y subo como si fuese llano. Hasta me sorprendo de lo fácil que he subido pero miro al lado… miro atrás… y allí esta mi amigo, en su particular guerra con los gemelos subiendo el cuestón aprentado dientes.

La gente anima.

Una mujer:

-“Vengaaaaaaa, que está ahí la metaaaaaaaaaa, vengaaaaaa, tiraaaaa, mozooooooo tiraaaaaaaa”

Hasta que Samuel se me pone a la par y la mujercica:

-“Mialos que majooooossssss, mialosssssss que se esperaaaaaaaannnnn”

Cien metros después atravesamos el arco de meta agarrados del hombro del otro (del bueno).

Avisamos de que necesito un médico y un voluntario me lleva la bici. El hombro me va a reventar y la ambulancia ha ido a trasladar a un tipo con clavícula rota (ya verás ya…que no sea un presagio).

La ambulancia nos va a esperar precisamente donde hemos aparcado y allí acudo. Mientras voy andando parece que liberar la tensión del brazo relaja la zona y me duele menos…

Casualidad, está llegando la ambulancia y me encuentro a mi ex-alumno y amigo Xaba (brócoli…jejeje) al que recibo con un afectuoso

-“Si me abrazas, te doy con la mano abierta en la cara!!! jajaja”

Finalmente parece que no hay nada roto, si acaso fisura me dice el médico que me administra un par de nolotil.

Mientras compartimos batallas con Diego, Feli y roberto que han llegado antes, se me relaja algo más y parece que el medicamento va haciendo efecto.

Finalmente llega Aitor, Guillermo y Marta.

Cuando acabo de ducharme  acudo a la plaza. Marta ha sido la segunda mujer en llegar y tiene derecho a trofeo!!!

!!Ole por la secre!!

Saco unas fotos, y vamos a comer en el polideportivo, mientras hablamos de la bonita mañana que hemos pasado.

Por suerte.. queda casi un mes para la siguiente (Alsasua) y el hombro va a estar curado (SI… o SI).

Ah… y me olvidaba de David Irigoyen, que también se cayó y tuvo que retirarse con el hombro perjudicado… un saludo y que te  mejores!!

P.D: De la prueba de Lerín y sus organizadores, aprendimos mucho el primer año que acudimos y este año hemos vuelto a aprender cosas que intentaremos aplicar a nuestra prueba.
Creo que tiene un mérito especial, lo que la asociación Ibaigorri consigue en ese pueblo y un público que anima como si fueran las olimpiadas. Mi admiración y la de mis compañeros por semejante alarde de buen hacer.

 

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Crónica: Lerín 2012. Senderos, pinares, barro, baro y… más barro

6:15 a.m.

Suena el despertador. hago alterofília y tras varios infructuosos intentos levanto los pesadísimos párpados.

El movil, empieza a bailar sobre la mesilla. ¿Quién será el zumbado que me escribe ahora?

¿Quien? El resto de Karrikiris…

Que si llueve un montón, que si es imposible, que si…

25 minutos mas tarde de chat… decidimos, NO ir a Lerín. Tiene que ser un barrizal, está encapotado y probablemente llueva durante toda la mañana y para eso… a seguir durmiendo.

2 minutos después.

Vamos. Aunque sea a ver el ambiente, y repartir algún folleto de nuestra Night & Bike Murchante. Además la gente que ha estado preparando la prueba estaría desolada si por una borrasca se quedan con todo compuesto y sin bikers…

6:55 a.m Guillermo pasa por casa con la furgoneta y vamos a por Marta.

Nos reunimos con los demás y empieza otra vez la discursión que se zanja con un: -“Aunque sea almorzamos…”

Todo el mundo a los coches, rumbo a Lerín (Guillermo, Marta, Roberto, Samuel, Enrique, Juan Carlos, Cesar Cope y yo (Iñaki), como teóricos participantes, a los que se añadían Dani y Feliciano como personal repartidor de folletos).

Aparcamos en Lerín y continúa lloviendo sin parar…. buaaaa que mal plan…

Dejamos las bicis en los coches y nos acercamos al centro cívico para retirar los dorsales… o ver al menos que ambiente hay que se cuenta… y repartir folletos.

Marta, nuestra mejor comercial, va repartiendo a cada uno que se encuentra por la calle.

Hay gente retirando dorsales y lo retiramos (realmente no se para qué… si no vamos a salir…).

Mientras Dani y Feliciano se ponen a repartir folletos de la Night & Bike Murchante, a todo el que entra por allí.

Mientras volvemos a los coches, solo se oye:

-“No vamos a participar?”

-“Yo no…”

-“Si yo ya me caigo en seco, en mojado ni te cuento…”

-“Pero no salimos? de verdad?”

-“Yo participaría…”

9:45 a.m.

Enrique y Juan Carlos parece que están decididos y solo les hace falta… un poco más de compañía (las locuras en grupo parecen mas cuerdas….).

Samuel me dice:

-“Iñaki… No salimos…???”

Ufffffffffffffff

Miro al cielo. Encapotado del todo. Esto no va a parar.

Me voy a poner como un asco… posiblemente me caiga, las vamos a pasar canutas con el barro en las cuestas… además hay mucho sendero… podría quedarme almorzando con el resto de gallinas que no quieren salir… volver al pueblo… no decir nada a nadie de que soy un cagaU y 250 toneladas de barro y lel agua, me dan miedo… (como a esos/as  que no querían salir, vamos…)

Pero por otro lado…

Y si después alguien me cuenta que fué una pasada? Y después sino… que escribo como crónica…? y… que leches.

-“Yo voy”

Juan Carlos me mira como si le hubiera tocado la lotería y Enrique me mira como pensando (quiero, voy a ir pero no sabes lo que acabas de hacer…)

Samuel, ni me mira y se pone a desmontar la bici del portabicis,  a toda leche.

Aun hago un último intento con la bandada de gallinas que estaban allí…

-“Venga, ue no se diga, bla bla bla…”

Marta se lo piensa y durante un instante incluso creo que se va a quitar la cazadora y va a lanzarse…

-“Que no, que no…”

9:58 a.m. llegamos al lugar de la salida donde el resto de chalados no recluidos en instituciones de alta seguridad, esperan bajo la incesante lluvia.

Junto a nosotros, hay un chico de la organización de pié.

-“Está muy mal?…”

-“Las vais a pasar putas, hay barro, peor barrroooooo, barrroooooo barroooo y pegajoso en algunas zonas…”

Sonrreimos haciendo como que nos ha dicho exactamente lo contrario…

Estamos al final del pelotón (claro hemos llegado los últimos con nuestra indecisión..) y salimos por el pueblo mientras las “aves de corral”, formando parte de la muchedumbre de espectadores (bajo sus paraguas) nos animan (y seguramente pensando: “tirad tirad… que menuda os espera…”).

No hacemos más que salir del pueblo y nos metemos en un camino cuesta arriba.

Empezamos a adelantar a algunos participantes.

Seguimos por una pequeña bajada y Roberto se pone delante mía. 3 segundos después parece que me ha dado una capa de gotelé de cabeza a piés…. Madre de dios!!!! como me ha dejado en un instante.

Samuel me mira: -“Mira, mira la cara de Iñaki!!!! juajuajua”

Seguimos y volvemos a subir, y subir y subir por un pinar mientras adelantamos a mucha gente.

Tanto es así que Roberto me dice:

-“Oye o estos saben algo que nosotros no sabemos y por eso reservan tanto o no hay nivel, o no entiendo…”

Alguno nos dice al pasarle:

-“Que pasa que para vosotros no hay cuesta?”

Yo pienso que al haber salido al final del todo, estamos adelantando a los más flojetes y que nos estabilizaremos en un grupo de nuestro mismo nivel, ya veremos…

Llegamos arriba y hay una leve bajada  que nos lleva por un sendero junto a los pinos.

Mientras un chavalillo con su moto de 49 c.c. de la organización lleva toda la subida y todo el sendero justo a nuestro lado y nos pone la cabeza como un bombo (la motico hace más esfuerzos que  nosotros por ascender…y el ruido agudo, es infernal).

Al final le instamos a que se quede atrás por si hay gente que lo necesite más… o porque sí, vamos…

Llegamos a una bajada y delante nuestra han pasado cientos de bicis… con lo que si antes era un sendero muy inclinado y lleno de barro, ahora además está deshecho, lleno de derrapes y hay fotógrafos ávidos de pillar a alguien en pleno proceso de caída…jijiji

Sin saber aun como,  bajamos montados y sin caernos mientras la gente empieza a echar pié a tierra de forma voluntaria u… obligada por el terreno.

200 metros más adeltante llegamos a otro pinar y sendero cuesta arriba lleno de barro.

Ruedas embozadas de barro, derrapadas contínuas, arrastre de bici en algunas cuestas arriba.. peor seguimos adelantando a gente…

Varios pinares después… Samuel ha tomado algunos metros de ventaja. Roberto y yo

Cartel: Atención bajada muy peligrosa.

Bajada muy pronunciada, deshecha y con un terraplén a nuestra derecha. Esto adquiere cada vez un puntillo más emocionante.

En un momento dado hay una rampa de unos dos metros casi vertical. Un tipo de la organización, con buena intención nos dice:

-“Por el interior!!!”

Roberto no le hace caso y pese a la bajada en caída libre, pasa el obstáculo sin más problemas.

Yo le hago caso y la rueda delantera se va a Cuenca…

UiIiIeIAUAauauauauaAUaAUaAUaAUauauaau (vuelo por los aires hacia el tipo que estaba dos metros abajo a  mi derecha).

El hombre al ver semejante avechucho cayendo de los cielos hacia él, alza los brazos y consigue salvarme del precipicio y salvarse  a si mismo de un aplastamiento grave…

-“Venga, venga corre que vais muy bien…”

Vuelvo a montar y termino la cuesta para encararme a un sendero de subida lleno de barro y que terminamos en procesión andando uno tras otro…

Arriba quitamos (a puñados) algo de barro de la bici.

No llevamos cuenta kilómetros y me extraña que no lleguemos al avituallamiento del kilómetro 24, por lo que pregunto a un chico:

-“Cuanto te marca?”

-“15 kilómetros”

(moral por los suelos…)

Pensando en que no íbamos a participar, no he desayunado y veo que me empiezan a faltar las energías… uffff (no me habré pasado de ritmo al principio?) que bonito peor… que largo se me va a hacer…

Pasamos más y más senderos hasta pasar bajo un túnel tras el que nos meten en un camino. Que placer!!! poder pedalear sin derrapar, por los charcos para lavar la bici (nosotros vamos totalmente mojados así que el agua no es problema) y a ritmo constante…

Pasan los kilómetros y le pido a Roberto que baje un pelíon el ritmo. Necesito comer o lo voy a pasar mal.

Pese al ritmo, seguimos adelantando a gente.

Tras un par de curvas nos aparece divisar el camión del avituallamiento. BIEN!!!

Justo antes de llegar un tipo ha pillado la bci por el manillar y el sllón y la ha metido en una acequia. La bici sale (a nuestros ojos), reluciente…

Una lata de acuarius, dos plátanos y un pastelillo después parece que noto como me va recargando por momentos.

Continuamos y tras 500 metros de camino, se termina lo bueno. Subida y nos metemos en una zona de camino con mucha piedra, que unido al barro va saltando como si fuese metralla en todas direcciones.

Un par de kilómetros después, llegamos a una subida que nos mete de lleno en un pinar, donde todos sin excepción van arrastrando la bici mientras resbalan con los piés…

Montamos de nuevo y nos toca seguir ascendiendo por senderos durante un par de kilómetros. Hay que aplicar técnica depurada para evitar resbalar y desgastar en demasía. Roberto y yo vamos ascendiendo pero hemos perdido de vista hace rato a Samuel.

De Juan Carlos y Enrique ni noticias…

Bajada y por fin nos metemos en una pista… que bien…..

Poco después estamos en otro avituallamiento y de mi bici se ve el manillar y a trozos. el resto es barro en cantidades industriales.

Tan sucios vamos que el personal del avituallamiento nos abre el acuarius y nos pelan los trozos de plátano…

Mención especial merecen unos chavales de entre 10 y 14 años que estaban con una sulfatadora (a la que metían botellines de agua mineral) y que mientras comíamos, nos intentaban limpiar la cadena y los piñones parafacilitarnos la labor. OLE POR ELLOS!!!!!

Seguimos por una pista y al poco nos meten de nuevo a un sendero. Volvemos a derrapar, molinillos y similares, intentando no caer en el terraplén de al lado.

El sendero se complica por momentos y vemos a gente con problemas musculares, averías varias (varias no… muchísimos cambios traseros partidos…).

Hay tramos en los que el sendero discurre por una pendiente de un monte y nosotros que circulamos de forma tangencial a  a la ladera, vemos como las ruedas se nos van hacia la izquierda (abajo) sin poder hacer otra cosa que apretar los dientes e intentar no caer al suelo.

Al salir de ese terreno me salta un puñado (si un puiñado entero) de barro desde mi rueda delantera al ojo izquierdo que está abierto…

Arrrrrgggggg

Paro y le digo a Roberto que me ayude, peor vamos TAN TAN sucios que no hay nada que pueda limpiar eso (NADA).

Por suerte me ha ocurrido a escasos 20 metros de la un todo terreno de la DYA.

Lo primero que me dice el tipo es..

-“Tal y como vais no te importa ponerte de rodillas en el suelo, no?”

Me echa un cubo de suero al ojo y tras dar con el taladro percutor, pico y pala aparece el ojo bajo la avalancha de barro.

Increible. Muevo el ojo, parpadeo… Y NO ME MOLESTA CASI…

Al ataque!!!!

Recorremos un pequeño tramo de camino, y por fin vemos Lerín allí delante, al otro lado de la carretera.

La policía Foral nos desvía (acaban de cortar la carrera por el estado del terreno (y a nosotros nos lo dicen al llegar al pueblo, ehh? si casi era mejor haber ido mas léntos…jijiji).

Los primeros han dado la vuelta al pueblo y suben por detrás pero a nosotros nos hacen subir por una cuesta que parecía no tener fin.

Nada, paciencia y subimos hasta dar  con el arco de meta.

Detenemos las bicis y acto seguido me vuelvo.

-“Samuel?”

-“Cuando me habeis adelantado”

Ahhhhhhhhh…jijiji

Notas:

  • Enrique y Juan Carlos llegarían casi media hora después
  • Habían roto el cambio trasero de uno, se habían caido (sin consecuencias)
  • Problemas con una rueda…
  • Los gallináceos estuvieron almorzando…
  • Tras ducharnos y cambiarnos, comimos en el frontón
  • La organización lo hizo increíblemente bien
  • Tenemos muchas cosas que aprender como organizadores y esta gente tien experiencia y buen hacer.
  • Los que no participarón nos han dicho que veniían todo terrenos con carros llenos de ciclistas que se retiraban o averiados, caídos…
  • Al final parece que antes que nosotros solamente  llegaron unos 30 participantes (de unos 300 no está nada mal…)
  • El lunes tengo que comprar un cincel y una maza para ver si puedo eliminar piedras y barro de la bici
  • Seguido arreglar la lavadora que seguro atasca el filtro con el barro…jijiji
  • La ruta ha resultado más dura de lo inicialmente planeado porque las condiciones del terreno han sido especialmente difíciles.

Samuel, Iñaki, Roberto

 

Marcha Cicloturista: Ibaigorri BTT

Un buen amigo mío, oriundo del lugar de la noticia, nos hace llegar información sobre una prueba de aquí cerca (en Lerín) y a la que no hemos acudido en los años que lleva celebrándose.

La ruta parece bonita y la cantidad de información en la web es más que suficiente para hacerse una idea de la misma.

Ahora os toca a vosotros mirar el calendario y darle una vuelta porque el plazo de inscripción está abierto:

http://btt.ibaigorri.net/