El repetidor de Sam

Hoy hemos salido a dar una vueltecilla.

Por una vez hemos coincidido con una tarde medio tranquila y hemos terminado de trabajar pronto, por lo que a las 18:30 estábamos rodando.

La ruta de hoy ha sido propuesta por Samuel, lo que irremediablemente tenía que incluir tramos técnicos, trialeras, senderillos…

Salimos de Murchante y tras pasar bajo el puente de la autopista, giramos a la derecha por el primer caino que lleva a Tudela.

Una vez allí, bajamos hasta el puente del Ebro y tras cruzarlo giramos a la derecha bordeando la papelera para ir a terminar cruazando la recta de la carretera que va a Cabanillas.

Tomamos la pista que lleva al hotel “Aire de Bardenas” y tras pasar por encima del vial que une Eroski con la rotonda de la carretera de Egea, volvemos a girar a la derecha para subir a los molinos de Cabanillas.

Ahí hemos dado fé de lo malo que es salir los fines de semana y las fiestas de la juventud (para deportistas de elite…jejeje…como nosotros…) pues entre sobrealiento y sudor (yo creo que hasta olía a cerveza…)  y que la dichosa cuesta no se dejaba…

El pulsómetro no ha reventado porque yo le daba ánimos pero las ha pasado canutas…

“Arriba” ya divisamos el repetidor que esta…SI, mas arriba…

Una pista en estado “decente”, nos conduce hasta otra por la que no pasa un vehículo desde la guerra de Cuba y sorteando grietas y rocas vamos llegando a la base del repetidor.

Solamente quedan 200 metros…

-“Poned molinillo”, indica Samuel.

Guillermo arrea para arriba y yo le sigo (estos 200 metros, los subimos con…)

MADRE QUE CUESTA!!!!

El pulsometro pidiendo auxilio, y yo hubiese pedido tambien, si mi aliento hubiera dado de si…(bueno estaba yo cvomo para gritar…)

Ya arriba, recuperamos. emos subido como campeones…jijiji

Hoy es mi día de suerte e intercambio mi rígida con la doble suspensión de Samuel.

Bajar con ese aparato es algo suaaaave y que hace que tus riñones no crujan a cada salto y grieta…que gozada.

Bajada técnica y muy bonita hasta Cabanillas y vuelta a una pista que conduce hasta el Bocal.

De allí y tras la última presa descubrimos (Guillermo y yo, porque Samuel conduce) un sendero que nos llevará hasta Tudela.

Por último Tarazonica y a casa.

40 kilómetros asequibles y bonita ruta para hacer entre semana.

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